¿Cuándo debo desparasitar a mi mascota?

La desparasitación periódica de una mascota es fundamental tanto para la salud del animalito como la nuestra propia.

Las mascotas pueden alojar parásitos que además de afectar negativamente a su salud, pueden transmitirse a otros animales o incluso a las personas que las rodean.

Los parásitos no solo son externos, sino también internos.

Entre los parásitos externos cabe distinguir principalmente tres tipos:

Pulga: se trata de un minúsculo insecto saltador cuya picadura produce un constante escozor y erupciones cutáneas. Afecta no solo a la mascota, sino también a las personas que puedan convivir con el animal.

Garrapata: es un ácaro que se engancha a la piel de la mascota y se alimenta de su sangre. Es causante de dermatitis y transmisora de enfermedades como la ehrlichiosis, que en determinadas circunstancias podría llegar a resultar mortal.

Mosquito: su picadura puede causar a nuestra mascota enfermedades graves y/o potencialmente mortales, como la filariosis o la leishmaniosis.

Por su parte, los parásitos internos son principalmente:

Lombrices planas o redondas. Entre ellas, cabe destacar el echinococcus granulosus, que no produce síntomas evidentes en el animal, pero cuyos huevos, eliminados a través de las heces de la mascota, pueden contagiar a otros animales o incluso también a las personas si son ingeridos de alguna forma.

Larvas, que pueden producir quistes en el hígado de la mascota, originando con ello todo tipo de desórdenes.

Las lombrices o parásitos internos producen diversos problemas:

  • Vómitos
  • Hemorragias
  • Diarreas
  • Obstrucciones intestinales o anemias

Por todo ello, resulta de vital importancia desparasitar periódicamente a la mascota desde poco después de nacer.

El veterinario de tu mascota, te entregará las pautas de prevención, según la especie, el tamaño y la edad del animal.

Mínimo 4 caracteres